viernes, 17 de octubre de 2025

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¿Cuánto hace que no recordaba este episodio? ¿Episodio? Notable como su madre logró ¿tranquilizarla? Tanto que lo borró. Mamá me cuida. ¿Pedro le habrá sido realmente infiel? Quizá lo imaginó. Duda de sus recuerdos. Se pone la robe y se dirige a la cocina. El sol baña la mesada. Un día precioso. Tal vez se anime a sacar a la nena a pasear. Nunca salieron solas. No me dejaron, evalúa. Está de mejor ánimo. Se prepara un buen desayuno: té, jugo, tostadas, manteca y mermelada. Tengo que alimentarme bien, se dice, estoy amamantando, y al decirlo se siente orgullosa. Costó, pero lo logró. Nadie creía en mí, piensa, sin embargo, luego piensa que Benjamín sí. Benja. Lo va a llamar. No se había permitido sentir cuánto lo extraña. Es una parte de sí misma. Quizás hoy puedan verse temprano. Tranquilos porque Pedro no hará irrupción. Esa es la palabra que acude a su mente. Pedro siempre irrumpe. Pedro y su mamá siempre irrumpen. La irrumpen. Me irrumpen y me rompen, juega con las palabras. La rompen y la hacen dudar de sí misma. Benja no. Benja fue el único que siempre creyó en ella, que no la consideró una inútil, que la alentó.

 

La profesora de Didáctica me ofreció ser ayudante de sala de dos en su jardín de infantes. Me quedé helada, no sé por qué pensó en mí, somos quince en el grupo. A lo mejor ya les ofreció a las otras y no aceptaron. Estoy contenta. Me molesta pedirle dinero a papá, ya estoy grande. El año que viene nos vamos a casar, no quiero, entonces, tener que pedirle plata a Pedro. Golpeo la puerta de Benja. Pasá, me dice. ¡Conseguí trabajo!, le cuento. Me abraza. ¡Esa es mi hermana!, dice, vas a ser una maestra excelente. Me pregunta lugar y horarios, parece más entusiasmado que yo. Tenés que ser independiente económicamente, sonríe y me pregunta: ¿querés escuchar mis noticias? ¡Por supuesto! Le pedí a papá que me saliera de garante para alquilar un departamento y no quiso, pretexta que prefiere que me enfoque en los estudios pero yo sé que lo único que quiere es controlarme, bah, mamá es la que le llena la cabeza; hoy me animé y le pregunté a mi jefe; quedó muy sorprendido pero ¡me dijo que sí!, ¡me dará la garantía!; me comentó que está muy contento con mi trabajo en el estudio, que soy un excelente diseñador y que cuando se me termine la beca, le gustaría sumarme a su plantel, si me recibo antes, obvio; es un departamento de un ambiente pero muy luminoso, lindo, en cuanto me den la llave te llevo a conocerlo, quiero que seas la primera; no aguanto más vivir aquí, hace una pausa me mira a los ojos y dice: te lo repito, Paz, sin independencia económica no existe la independencia, no te olvides, es fundamental que tengas tu propia plata porque Pedro… ¿Pedro qué? Nada, me parece que es chapado a la antigua, para que le guste tanto a mamá…; no quiero que cambies de dueño, hermanita. No te entiendo. Dejalo ahí me dice, me da un beso y exclama ¡felicitaciones laburante!

 

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