Papá, ¿me podés llevar a lo de Leticia?, vamos a ir al cine a ver Titanic; la mamá me dijo que de regreso ella me alcanza a casa. ¿A qué hora? Tengo que estar a las tres a más tardar. De acuerdo. Gracias, papá, le digo y voy a mi cuarto. Me pongo el jean nuevo que me regaló mamá. Me queda un poco grande, pero mamá dice que la ropa ajustada es de gente ordinaria. Todas mis amigas llevan la ropa bien al cuerpo y yo soy delgada, me quedarían bien pero si a mamá no le gusta… Me pongo el jean y el sweater Bremer que me trajeron del viaje. Me estoy peinando cuando entra mamá. ¿Adónde vas?, pregunta con un tono que me asegura que ya conoce la respuesta. A lo de Leticia; papá me lleva. Imposible, dictamina ella, me tiene que alcanzar al Automóvil Club, hoy tengo torneo de Canasta. Yo salgo corriendo y lo busco a papá. está sentado en el sillón del living escuchando una ópera, Cuando me ve, baja el volumen. Papá, me prometiste que me llevabas a lo de Leticia, ya me comprometí. Él, sin mirarme, dice: sí, pero tu madre me pidió que la alcance a ella. Pero yo te pedí primero, protesto. Sí, pero ya sabés como es tu mamá. Pone la mano en el bolsillo, me tiende unos billetes y me dice: toma, para un taxi. Justo entra mamá. De ninguna manera va a viajar sola en taxi, qué cabeza tenés, Esteban. Pienso que en colectivo ya no llego. No lo puedo creer, Leticia se va a poner furiosa. Además, necesito que te quedes, Paz, en un rato me van a traer una documentación importante. Papá se queda callado. A mí me corren las lágrimas. ¡Tanto drama por tan poco!, dice mamá, vamos, Esteban, pone el auto en marcha que con tanta telenovela se me va a hacer tarde. Papá se levanta y sale. Desde la puerta me dice: chau, hija. Pagliacci sigue sonando. A mí también me encanta esta aria.
Se queda reflexionando. Papá no me supo defender de mamá, ¿seré yo capaz de defender a Ema de Pedro y de mi madre? Siente que se marea. Descubre que su fortaleza tendrá que aflorar, ya no por ella, yo ya estoy perdida, evalúa, sino por su hijita. No dejaré que te aplasten, se promete, no seremos dos moscas en la tela, vos no.
Va a poder! Por un hijo una saca fuerzas de donde no cree tener!
ResponderBorrarAfortunadamente se dio cuenta de que si no cambia, su hijita quedará atrapada
BorrarPor dios! Que se aleje esa mujer de ahí!!!!
ResponderBorrarDifícil espantarla...
BorrarEspero que no vaya al cumpleaños
ResponderBorrarConfío en que no...
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