Está de buen humor, la sonrisa de su hija la devolvió a la vida. ¿Qué puedo hacer?, piensa, ,¿saco a pasear a la nena?, ¿la llevo al parque?, ¿y si me siento a tomar un café?, ¿y si se pone a llorar en la confitería?, mejor el parque, pero hay un poco de viento. Le cuesta tanto decidirse. Quizá porque sus decisiones fueron siempre invalidadas.
Hoy en la escuela me hicieron un test vocacional. Igual ya lo sé, yo quiero ser médica. Desde chiquita quiero ser médica. Biología es mi materia favorita. Me encanta ir al laboratorio y hacer experimentos, entender cómo respiramos, ver cómo es un corazón por dentro. Mi serie favorita es Doctor House. Todo esto le conté a la mujer que me hizo la prueba. Estoy ansiosa porque me den el resultado. Fabiana también quiere ser médica. Ella quiere estudiar en la Universidad del Salvador pero yo quiero ir a la UBA. Mariano también va a ir a la UBA, pero él a Ingeniería. Es una flecha en matemáticas. Fabiana quiere ser pediatra pero yo no, mucho no me interesan los chicos, a mí me gusta la cabeza, quiero ser neuróloga o psiquiatra tal vez, todavía no lo sé, a lo mejor el test me ayuda a elegir la especialidad, aunque todavía faltan años para eso. La mujer me preguntó muchísimas cosas y tuve que hacer dibujos. Un amor la mujer. Se ve que sabe hablar con los adolescentes. Nos entiende. Ella sí.
Golpeo la puerta del cuarto de mamá. Pasa, dice. Me dieron el resultado del test, le cuento. Ah, ¿sí?, yo no estaba de acuerdo con que lo hicieras, pero la escuela insistió, comenta, pero no me pregunta nada. Me dijeron que sí, que sirvo para Medicina, que yo tenía razón; parece que también hablaron con los profesores y que todos piensan que soy justo para esa carrera. Mirá vos, dice mamá levantando las cejas y enseguida me doy cuenta de que empezamos mal. Medicina, ¿será la carrera más adecuada para vos?, ¿será la carrera más adecuada para una mujer?; parece difícil que puedas compatibilizar ser esposa y ser madre, pero ser una buena madre, claro; tanto tiempo fuera de casa, llamadas a cualquier hora, traer bacterias al hogar; además, te pusiste a pensar vos que sos tan sensible, tener que ver morir a tus pacientes, qué cuando les tengas que avisar a los familiares que no hay cura o, peor aún, que su familiar ha muerto como consecuencia de un error tuyo, por algo que no hiciste, que no contemplaste y aunque no se lo confieses vos lo sabés; después vos que, insisto, sos tan sensible tendrás que vivir con esa culpa; vuelvo a decirte, Paz querida, no es una carrera para una muchacha como vos; deberías contemplar otras profesiones, el magisterio por ejemplo; ser maestra sí que es compatible con una vida ordenada; y, aunque no trabajaras luego, porque probablemente tu marido podrá mantenerte, todo lo que aprendas podrá ayudarte para criar a tus propios hijos; es una carrera corta, además; medicina insume como diez años: mirá a tu primo Alfredo, se recibió casi de treinta y aún sigue estudiando. Hace una pausa me mira y dice: prometeme que lo vas a pensar, hija, me oprime el brazo y sale. Me quedo confundida. Muchas cosas que no pensé. No pensé tampoco si quiero tener hijos, casarme. Me dan ganas de llorar. ¡Está la cena!, avisa mamá. Voy al baño a lavarme la cara. A mamá no le gusta que la hagamos esperar. ¡Se enfría!, grita. Bajo la escalera corriendo.
Papá y los Juanes están sentados alrededor de la mesa, los viernes siempre vienen a cenar. ¿Y Benja? pregunto. Otra vez no avisó, contesta mamá retirando un plato. Y luego me mira y me dice te hice tortilla de papas, con cebolla como a vos te gusta. Agarro el plato que me tiende. Gracias, mamá, digo y me vuelven las lágrimas a los ojos. Trato de controlarlas. Recorro con la mirada la mesa. Mis padres, mis hermanos. Esto es una familia, pienso. Las lágrimas se deslizan. Me seco con la servilleta. Por suerte nadie se dio cuenta.
Esa madre es de lo peor manipuladora, egoísta, no la soporto
ResponderBorrarMuy perfeccionados sus métodos
BorrarLo peor es que existen madres así en la vida real
ResponderBorrarMás de las que suponemos. Son de guante blanco
BorrarTremendo que la madre para convencerla le plantee un posible error como profesional. Todo negro le pinta. Compite, no quiere que la supere.
ResponderBorrarTal cual! Eso te respondí en la entrega anterior!
Borrar